Darse de baja de un operador mejora la calidad de la atención

16 junio, 2015

Está visto que intentar darse de baja de un operador no sólo hace que te atiendan como si fueras un cliente excepcional, sino que también genera que te ofrezcan pagar mucho menos al mes. Todo sea por mantenerte como cliente, que no te vayas con la competencia y que el enfado que puedes tener por alguna incidencia desaparezca al mejor postor.

Es sólo en este momento cuando te dicen que te atienden desde una ciudad española e incluso alguien con claro acento extranjero llega a decirte que se llama “Irene García Azul“. Es como si la nacionalidad o el hecho de estar en España hiciera que la atención fuera mejor o Irene tuviera de por sí mejor formación o experiencia de cara a su profesionalidad. Es entonces cuando te ofrecen un descuento de 15 euros mensuales en la factura, te mandan un SMS con todo por escrito y te llaman para preguntarte si ya has anulado la portabilidad a su competidor.

Cuando llamas al segundo, más de lo mismo. Marcos Pérez Rojo te ofrece todavía mas descuento, no sin antes preguntarte qué te ha ofrecido Irene. Es como si te estuvieran vacilando, pero te sientes mimado. Un juguete, pero mimado.  Le dices que te has decidido volver con Irene.

Es entonces cuando la voz de Marcos se torna todavía más amable y te intenta atemorizar como si fueras a recorrer el camino del bosque de Caperucita plagado de malvados lobos. Te da un límite temporal y te pide que pienses una nueva oferta. Cuelgas, como si se tratase de una pareja a la que dejas sin estar seguro de hacer lo correcto, pero armándote de valor.

Y es entonces cuando comienza el suplicio. Marcos se vuelve loco y comienza un sinfín de llamadas antes de esa hora bruja. Son un total de 19, que hacen de tu móvil una suerte de sonajero sobre la mesa de tu oficina. Imaginas su cara de desesperación y que sus dedos son casi muñones.

De nada sirve decir en Twitter que no te llamen más. Es como si fueras el protagonista de “El sexto sentido” y en realidad todo fuera un sueño. Y de nada sirve contestar a la décima llamada (que por algo eres madridista) y pedir que no te llamen. Una compañera de Marcos te dirá que se trata de una acción automática. Le preguntas si todo es culpa de la máquina y se llama Skynet. Te llega a decir que sí y notas que es posible que sea una replicante.

Por fin llega la hora en la que Marcos se hace polvo e Irene es tu nueva novia, otra vez. Todo porque te ha prometido un descuento de 15 euros al mes y Marcos te demostró que con 19 llamadas no era alguien de fiar.

Firmado: Buzz Lightyear

 


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