La educación en el uso de los teléfonos móviles

2 septiembre, 2013

Por favor, antes de leer este artículo, apaguen sus teléfonos móviles.

Tan indudable es que los móviles han supuesto uno de los mayores avances tecnológicos de los últimos años como que representan una de las trabas más alarmantes para las relaciones personales.

Da lo mismo, tengamos o no un aviso de mensaje o una llamada entrante, echamos una media de 150 vistazos diarios al móvil.

Está claro que darle prioridad frente a una situación que sucede delante de nosotros en tiempo real, hace que quien esté con nosotros pueda sentir que le damos más importancia a lo que aparece en la pantalla del aparato. Es posible que se sienta como un segundo plato.

Aunque estemos cenando con quien se supone que nos interesa más, habrá un momento de la cena en la que sacaremos el móvil para mirarlo aunque no haya hecho ninguna señal. Como poco, tendremos la necesidad física de hacerlo o le echaremos mano cuando nuestro acompañante vaya al aseo. Y él o ella, por supuesto aprovechará el momento para copiarnos. Esperemos que al menos lo use para decirle por Whatsapp a sus amigos que la cita marcha bien…

La situación ha llegado a ser tan alarmante que el propio gremio de actores reclama medidas para paliar la situación. José María Pou, Pedro Ruiz o Leo Bassi son algunos de los agraviados que ponen el grito en el cielo contra la falta de educación de los espectadores que no dejan el móvil en un lugar diferente al que debería tener toda su atención. O para eso pagan.

El caso de Leo Bassi fue digno de contar. Corría una interpretación en el Alfil de Madrid cuando una sintonía de móvil le interrumpió. Lo que se le ocurrió fue coger el móvil del espectador y martillearlo hasta que saltó en pedazos. Aunque el propietario le dió permiso, posteriormente le pidió el abono de los 200 euros que costaba el aparato. Según cuenta Bassi, “Le iba a dar los 30 euros y me replicó que no, que aquel era un modelo muy superior que costaba 200. Que le diera el dinero”.

Uno de los autores más influyentes en tecnología, Tom Ahonen, afirma que la llegada de la mensajería instantánea gratuita ha incrementado en 20 las veces que miramos el móvil. El hecho de que los costes se hayan reducido ha provocado que no nos suponga un problema económico hacer uso del trinomio “mano-bolsillo-móvil”.

Según Ahonen, no podemos pasar más de seis minutos y medio sin mirar el móvil y es lo primero y lo último que hacemos antes de cerrar los ojos. Sea quien sea con quien compartamos almohada.

Está claro que si no se realiza un uso comedido, podemos tener una adicción seria.

El Phubbing

Una de las palabrejas inventadas en este contexto es “phubbing“, que viene a ser ignorar a los demás en un contexto social.

Una cuestión peligrosa que supone la contracción de las palabras inglesas “phone” (teléfono) y “snubbing” (desairar).

De hecho, un joven australiano de 23 años ya ha creado una campaña para tratar de combatirlo, llamada Stop Phubbing, con carteles y tarjetas que se pueden imprimir.

Incluso ya se han escrito libros al respecto. En el titulado “Sex Made Easy: Your Awkward Questions Answered-For Better, Smarter, Amazing Sex”, Debbie Herbenick escribe que las personas que hacen phubbing a su compañero amoroso “no deberían sorprenderse si le ven levantarse y marcharse”.

Fuentes:El Periódico de Extremadura, Daily Mail,Tom Ahonen, Stop Phubbing y L

Una Respuesta para “La educación en el uso de los teléfonos móviles”



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  1. Hola. El diario frances Rue89.com quien tambien uso el articulo de nuestro blog para hablar del phubbing invento una traduccion que nos parece muy buena. Se podria traducir al espanol perfectamente.

    En frances, es “télésnober”. Logicamente, en espanol, podria ser “telesnobear” o algo asi.

    Que les parece ?

    Saludos.


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