El smartphone es el dispositivo más vendido de la historia

20 marzo, 2015

Ya no hay quien pare al smartphone. Sus cifras de ventas e ingresos han logrado desbancar a dispositivos tradicionales como la televisión o el ordenador y a las propias tablets, que ven cómo los ciudadanos se rinden ante las crecientes posibilidades del teléfono.

Se espera que la venta de nuevos dispositivos de este tipo supere los 1.000 millones de unidades este año y se generen 282.400 millones de euros en volumen de negocio. Si bien es cierto que el smartphone dura menos que la propia televisión, también lo es que comienza a ser capaz de desarrollar todo lo que ésta o el propio ordenador pueden hacer.

Por eso no vale como excusa decir que es que duran poco y hace falta comprarse otro para poder seguir dando uso a nuestra movilidad tecnológica. Ver una serie, terminar una película, hablar en videoconferencia con un familiar lejano o editar un documento son cosas que hace poco tiempo era inimaginable que se pudieran hacer con este pequeño pero matón aparato.

Y es que ya empieza a hablarse de cómo el ordenador comienza a ser un incómodo y molesto gran aparato que estorba en el salón y que no hace mucho más que el teléfono que tenemos en el bolsillo. Ya hay aplicaciones que permiten iniciar desde el móvil el visionado de una película a la televisión o que permiten ver la misma película en el móvil sin perder calidad. La conexión de banda ancha de los hogares también tiene la culpa.

Se dispara la velocidad de bancha anda en los hogares

Deloitte prevé que a finales de este año la velocidad de banda ancha de los hogares aumente hasta en un 25% en todo el mundo. Esto supone, además, que el número de hogares crezca en un 2%.

A día de hoy un 40% de los domicilios utiliza ADSL, un 41% ya está en la fibra óptica y un 19% se ha pasado al cable.

Esto no quita que la realidad del ADSL no sea que la velocidad que tenemos a día de hoy no se corresponda con aquello por lo que pagamos. Se estima que, en proporción, los hogares con ADSL pagan mucho más que cualquier otro por una velocidad que en ocasiones es lamentable.

Vía: Europapress


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