De cómo la fuga de cerebros mató al cargador del móvil

31 Octubre, 2012

La fuga de cerebros fuera de nuestras fronteras hace tiempo que da sus frutos.

La última noticia que tenemos es la de Amador Menéndez Velázquez, un investigador asturiano Premio Europeo de Divulgación Científica, que ha liderado un interesante estudio sobre la recarga de dispositivos portátiles gracias a la luz artificial.

El avance, desarrollado en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), es tal debido a diversos factores, como el reciclaje y reutilización de la luz blanca trasera de los dispositivos, que pierden en un 96% en forma de calor.

Las culpables son unas moléculas fluorescentes que se insertan en la pantalla, que atrapan la luz y la vuelven a emitir.

Según el equipo de Menéndez, las pantallas consumen la mayor parte de la energía de los móviles y esta idea permitiría que la luz fuera guiada a los bordes, donde diminutas celdas la convertirían en electricidad.

La retroiluminación de los móviles

El funcionamiento de las pantallas de estos dispositivos se basa en una “fuente de luz blanca” que sale de la parte trasera, pero que llega a los ojos del usuario de doctorSIM en un porcentaje menor al 10% debido a los filtros existentes.

Gracias al sistema del MIT, se vuelve a capturar la luz y se reutiliza. Así, se ahorra energía y sube la duración de la batería.

De momento son varias las empresas multinacionales interesadas y se espera que en dos años esta tecnología esté en nuestras manos.

Es probable que Amador no hubiera tenido tantas oportunidades para hacer este descubrimiento si se hubiera quedado en España .

Vía: EFE

Más información: MIT

Una Respuesta para “De cómo la fuga de cerebros mató al cargador del móvil”



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  1. Una pena que haya tanta fuga de cerebros en nuestro país. Y el invento me ha parecido muy interesante.


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