Perdiéndole el miedo a las portabilidades
No sabemos todavía en qué quedo aquel “proyecto-sueño” de reducir la tramitación de una portabilidad a sólo 24 horas, pero es evidente que en España “le estamos perdiendo el miedo” a las portabilidades. De hecho, un reciente estudio de Gallup revela que un 24% de los españoles hemos cambiado de compañía al menos una vez en dos años. Y en la Unión Europea sólo Alemania nos gana en portabilidades. ¡Sorprendente!
Ahora que hay más variedad donde elegir, tarifas a priori muy suculentas y móviles de ensueño que hacen decidirse al más escéptico, habría que abrir los ojos a los españoles y explicarles que más del 60% podrían ahorrar sin tener que cambiar de compañía. Simplemente haciendo algunos ajustes en sus tarifas y módulos de ahorro. Y eso no lo dice el estudio de Gallup, lo decimos nosotros :-)
Y lo peor es que la mayoría desconoce esta realidad y piensa, erróneamente, que la solución para ahorrar siempre pasa por irse a una OMV… Pues no siempre es así.
Vía | BlogTarifas
diarioD1Paciente: ránking de la mediocridad
He leído esta mañana que la página web de Vodafone ha sido elegida por los internautas como la mejor página de comunicaciones de España del año 2007. Mal vamos. Vamos de culo, si me permiten la expresión. ¡Claro que es la mejor! En el reino de los ciegos el tuerto es el rey, ¿no? Porque si la comparamos con la de Movistar u Orange, pues sí, es la mejor, la mejor entre lo peor.
¿Qué es lo que se ha valorado aquí? ¿El cuestionable trabajo de renovación de imagen, llenando de colorines (cada uno distinto y más chillón) todas las secciones de la web? ¿La mayor o menor claridad y sencillez a la hora de transmitir la información relevante para el usuario de móvil? ¿La vistosidad a la hora de contar las nuevas promociones? ¿La facilidad y rapidez a la hora de, digamos, hacer un cambio de tarifa desde “Mi Vodafone”? ¿La “salud” del servicio “Mi Vodafone” que cuando no está acatarrado, está con gripe? ¿Todo ello a la vez?
Pues enhorabuena a los que participaron en la votación, pero nosotros nos negamos a elaborar un ránking de la mediocridad (me refiero, claro está, al apartado de “comunicaciones”, no al resto). Bastante tenemos con aguantar un servicio caro, muy caro, y no pocas veces deficiente.

