Y es que “la gente no es tonta”, solemos decir, y con la gran cantidad de alternativas atractivas y la facilidad para saltar de una compañía a otra, esto es normal, saludable y aconsejable. Veremos en los próximos meses si esta cifra se consolida o si pasa a ser sólo un tropiezo.
Vodafone tiene que revitalizar el sector que durante tantos años movió la compañía: los usuarios jóvenes, con Mensamanía, Qtal y tarifas tipo Vitamina con precios atractivos. Porque Yoigo y los OMVs están apretando fuerte, y para muchos, el precio y las llamadas (no Internet, no MMS, no roaming, no otras chorradas) siguen siendo lo que cuenta y lo que más se usa. Llamadas y SMS. Eso lo mueve casi todo.