Pero vaya por delante decir que por lo general y particular estas “cuentas de la abuela” o “de la lechera” son herramientas insuficientes, incorrectas, inexactas, un tanto infantiles y bastante cutres.
Pero vaya por delante decir que por lo general y particular estas “cuentas de la abuela” o “de la lechera” son herramientas insuficientes, incorrectas, inexactas, un tanto infantiles y bastante cutres.