diarioD1Paciente: los vaivenes de Yoigo
Yoigo mola. Me gusta. Me gusta su imagen, su filosofía, su simplicidad (sencillez) y sus precios. Adoro sus precios, me los como a besos. Pero me acabo de enterar que a partir de marzo, la tarifa que me permite llamar a otros Yoigo totalmente gratis va a cambiar. Bueno, cambian las condiciones para ser más preciso. Y eso no mola. No me gusta. Porque creí que los vaivenes (por llamarlos de alguna forma) de los tres innombrables de cabeza nunca llegarían a contagiar a Yoigo.
Y es que desde noviembre veníamos disfrutando de unas condiciones únicas, ya que podíamos llamar a otros Yoigo sin límite de minutos sin límite de llamadas todos los días de la semana por 0€ (pagando sólo por el establecimiento de llamada). Pero desde marzo, ese precio sólo se aplicará a los primeros 60 minutos de cada llamada. ¡Ouch!
Por supuesto que 60 minutos parecen suficientes para cualquier llamada, ¿verdad? ¿Pero por qué este cambio? O marcha atrás, según se mire. En palabras de Yoigo el cambio se produce “para continuar ofreciendo este servicio que combina calidad y el mejor precio del mercado”. Parece como si sus clientes se hubieran pasado con los minutos en las llamadas, ellos hubieran cometido un error de cálculo en sus previsiones y ahora hubieran dicho: “o recortamos esto a 60 minutos o se va al garete”.
Mira, en mi caso 60 minutos me sobran, así que no pongo el grito el cielo ni nada de eso. Pero todo esto suena a ímpetu y precipitación a la hora de presentar la tarifa a bombo y platillo, a frivolidad a la hora de hacer los cálculos de rentabilidad y sus previsiones de consumo de minutos, y a cierto “bueno donde dije digo, digo diego, lo cambiamos pero aquí no pasa nada”.
Eh, todos tranquilo, no es el fin del mundo, pero punto negativo para Yoigo. Esperemos que no le pillen gusto a esto de cambiar tarifas y condiciones. Otros lo hacen casi cada mes.
Actualización.- Pues hay malas noticias. ArDoN y KariuS nos cuentan en los comentarios que lo del cambio de tarifas-condiciones es mucho peor. NO son los primeros 60 minutos de cada llamada, como pensábamos, sino 60 minutos en total cada día. Desde luego la diferencia es abismal y lo peor no es eso, sino la falta de palabra. ¿Verdad verdadera? ¡Pues estamos j**** fastidiados! Se les llenó la boca prometiendo que era de por vida, que nunca cambiarían esa tarifa. ¡Zás!
